Os presento a mi nuevo amigo. Aquí le tengo descansando en mi casa, mientras un pajarito que entró por la ventana le cuenta un secretito al oído. Fue el proyecto que hicimos en la clase de patchwork. Todas estuvimos de acuerdo en ponernos manos a la obra, pero cada una escogimos las telas que más nos gustaban. El resultado, una pandillita de gatos, cada uno muy especial para su "creadora". Al mío lo he llamado Tomás, fue el primer nombre que se me vino a la cabeza, quizás en recuerdo de las maravillosas ilustraciones y cuentos de Beatrix Potter.
Como veis, ni en verano hemos dejado la aguja. Ya tengo prácticamente terminados los doce bloques del samper, así que os muestro alguno más:
Un log cabin con una de mis figuras preferidas, el corazón:
Unas huellitas de oso que preferí hacerlas combinando las telas:
Y la flor de arce (que me recuerda al delicioso sirope de arce que un compi nos invitó a probar junto con unas riquísimas tortitas que una mañana llevó al cole, uhmmmm!!):
Un besito. Aprovechad los días de sol, que se venden caros!!!!